celiacos



Las marquesas son unos pastelitos hechos con almendra molida que se suelen hacer para la Navidad.
Son muy suaves y esponjosas y son una delicia para el paladar. 
Con una textura tierna y un interior dulce y jugoso, son ideales para compartir en reuniones familiares, para obsequiar a seres queridos o acompañar un café cálido.


Celebra la Navidad con un bocado que inspira alegría, ternura y el espíritu acogedor de estas fechas tan especiales. Un regalo perfecto para disfrutar juntos .


Si te ha gustado esta receta te recomiendo que veas también las marquesas de calabaza y almendra que es un bocado delicioso.

Os dejo la receta en vídeo y os invito a suscribiros a mi canal de YouTube.
 
Ingredientes:
- 250g de almendra molida
- 250g de azúcar glas
- 3 cucharadas soperas de agua
- Ralladura de un limón
- 3 huevos M
- 20g de Maizena (harina de maíz refinada)
- Azúcar glas para decorar

Se precalienta el horno a 170ºC.
Se mezclan las almendras con el azúcar , se añade la maicena y mezclamos bien, añadimos la ralladura de limón y mezclamos un poquito

Añadimos los huevos y el agua. Mezclamos bien.


Vertemos en moldes de magdalenas redondos o cuadrados. Los colocamos en la bandeja de horno y los
horneamos 25-30 minutos a 170º. 


Una vez frías espolvoreamos con azúcar glas.


¡Una delicia!

Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de YouTube






 

Los almendrados son un tipo de pastas muy habituales en casi todos los pueblos, sobre todo en las zonas donde abundan los almendros. cargados de sabor y calidez artesanal. Elaborados con almendra molida, azúcar fina y claras de huevo cuidadosamente montadas, cada pieza combina suavidad interior con un crujido delicado en la superficie. Su aroma tostado evoca recetas familiares transmitidas de generación en generación, y su textura invia a degustarlos en cualquier época del año.

Se conservan durante bastante tiempo en un recipiente hermético y son un aliado perfecto para tener siempre a mano y disfrutar de un dulce tradicional cuando nos apetezca. Aunque son más típicos en Navidad y aptas para todos, incluso los celíacos, ya que no llevan harina.

SI te ha gustado esta recta , te recomiendo que veas también, las marquesas de maicena o las pastas de almendra crujientes. Ambas deliciosas.

Os dejo la receta en vídeo y os invito a suscribiros a mi canal de YouTube.
 

 Ingredientes:
     - 3 claras de huevo M
     - 1 yema de huevo
     - 250g de almendra molida
     - ½ cucharadita de canela
     - 200g de azúcar
     - Ralladura de 1 limón
     - Almendras enteras

Se precalienta el horno a 180ºC.
Separamos las claras de las yemas de los huevos. Se montan las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Se les va añadiendo la mitad del azúcar poco a poco hasta formar un merengue espeso. 

Ponemos la almendra molida en un cuenco, añadimos la  otra mitad del azúcar, la canela, la ralladura de limón y una yema de huevo, mezclamos.

Le añadimos las claras montadas anteriormente con movimientos envolventes.


Con una cuchara o una manga pastelera, se hacen bolitas, se le pone una almendra entera en el centro.


Se hornean a 180ºC unos10 minutos, hasta que se doren un poquito.



Dejamos que se enfríen , pues calientes estarán blanditos.


¡Están deliciosos!
Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de YouTube
            




La panna cota de vainilla es un postre ideal para quienes buscan una experiencia dulce y elegante. Delicada, suave y absolutamente irresistible.
Preparada con nata, y solo un poquito de azúcar y auténtica vainilla natural, esta clásica receta italiana se transforma en una delicia ligera y cremosa que se deshace en la boca.
La acompañamos con una mermelada artesanal de fresas que aporta un contraste perfecto de dulzura  y fruta. Los postres con mermeladas Bebé tienen un sabor tan especial porque estas confituras están hechas con mimo.

Cada cucharada es una combinación de sabores y texturas, donde la suavidad de la panna cotta se equilibra con la intensidad frutal de la confitura.
Servida bien fría , es ideal para cerrar cualquier comida con un toque refinado y fresco. Un postre simple, pero lleno de sabor , que te conquistará a cada bocado.
Si te ha gustado esta receta te recomiendo que veas la panna cotta de chocolate blanco con coulis de melocotón o la panna cotta de arándanos, ambas deliciosas.

Os dejo la receta en vídeo y os invito a suscribiros a mi canal de YouTube.

 
 Ingredientes:
     - 250ml de nata 

     - 200 ml de leche
     - 100g de azúcar
     - 4 hojas de gelatina (5,2g )
     - 1 vaina de vainilla
     - Un chorrito de ron
     - Confitura o mermelada de fresas
     - 1 cucharada de agua
Se pone la gelatina en remojo en agua fría 5 minutos.
En un cazo ponemos la nata, la leche , el chorrito de ron , el azúcar y la vaina de vainilla natural . 


La ponemos al fuego hasta que empiece a hervir. 



La retiramos del fuego y añadimos la gelatina escurrida.  Dejamos que temple un poco y retiramos la vaina de vainilla. La repartimos en los moldes y la dejamos enfriar completamente en el frigorífico.



Una vez haya cuajado la desmoldamos. 
Calentamos 2-3 cucharadas de mermelada con una cucharadita de agua en el microondas o al fuego para aligerarla un poquito y le ponemos una cucharada por encima a la panna cotta. Yo he puesto mermelada de fresas pero podéis ponerle la que más os guste a vosotros.
La adornamos con fresas, frambuesas o lo que nos apetezca.


¡Muy rica!
Lo mismo os apetece también hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a
 mi canal de YouTube



 

La receta que os traigo hoy es una delicia, un bizcocho de requesón, limón y almendra que será un postre o una merienda perfecta en cualquier época del año.

La textura es una mezcla entre una tarta de queso y un bizcocho, jugosito pero con cuerpo, y además es sin gluten, por lo que es apto para celíacos.

Es super fácil de hacer y queda estupendo. en casa nos ha gustado mucho, será uno de los imprescindibles en mi lista de bizcochos. Os lo recomiendo.

Si os ha gustado esta receta os invito a mirar el bizcocho de almendra y coco, o el bizcocho de almendra y limón, o cualquier de los que tengo en la categoría celíacos de este blog.

Os dejo la receta en vídeo y os invito a suscribiros a mi canal de YouTube.

 

 Ingredientes para un molde de 20cm:

     -   60g de mantequilla a temperatura ambiente

     -   100g de azúcar

     -   1 cucharadita de esencia de vainilla

     -   2 huevos L o 3 M

     -   ralladura de 1 limón

     -   120g de almendra molida

     -   150g de requesón

     -   almendras fileteadas

     -   azúcar glas para espolvorear

Separamos las claras de las yemas de huevo. 

Montamos las claras a punto de nieve fuerte con la mitad del azúcar hasta formar un merengue fuerte y lo reservamos. 

En un bol ponemos la mantequilla , el resto del azúcar y batimos un poco hasta que se integren bien. Añadimos las yemas de huevo y batimos.

Añadimos la esencia de vainilla y la ralladura de limón junto con el requesón y la almendra molida y mezclamos.

Por último añadimos las claras montadas con movimientos envolventes. 

Lo echamos en el molde forrado con papel de cocina y lo cubrimos por arriba con las almendras laminadas.

 Lo horneamos con el horno precalentado a 180ºC, calor arriba y abajo sin aire durante unos 50 minutos. Lo pinchamos con un palillo y si no sale limpio le damos unos minutos más.

Lo sacamos y dejamos enfriar. Una vez frío lo desmoldamos y espolvoreamos por encima con azúcar glas.

¡Queda delicioso!

Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de youtube



El pastel ruso de Huesca es uno de esos dulces tradicionales que todos debemos conocer y probar. Su nombre se debe a una curiosa historia. Tenemos que remontarnos al S. XIX, cuando la española Eugenia de Montijo , emperatriz de Francia, ya casada con Napoleón III, se llevó uno de sus cocineros españoles.

Durante la Exposición Universal de París en 1855, tuvieron que hacer un banquete en honor a Alejandro II, Zar de rusia.  Por lo que Eugenia encargó un postre a sus cocineros que estuviera a la altura del Zar. El elegido fue este rico pastel, por eso se conoce como pastel ruso

Se trata de un pastel que lleva dos bizcochos de merengue y almendra y avellanas finitos y rellenos de una muselina de praliné de avellanas deliciosa.

Aunque parezca complicado, la verdad es que es muy fácil y el resultado final es una maravilla. Además es SIN GLUTEN por lo que es apto para celíacos.

Os dejo la receta en vídeo y os invito a suscribiros a mi canal de YouTube.

 

 Ingredientes :

Para el bizcocho:

     -   4 claras de huevos L

     -   100g de azúcar 

     -   50g de almendra molida

     -   50g de avellanas molidas

     -   25g de maicena

Para la crema pastelera:

     -   300ml de leche

     -   4 yemas de huevo L

     -   40g de azúcar

     -   20g de maicena

     -   65g de mantequilla

Para el praliné de avellanas: (Receta completa aquí)

     -   80g de avellanas tostadas y peladas

     -   110g de azúcar

     -   15ml de agua

     -   12ml de aceite de girasol

     -   125g de mantequilla en pomada

Para adornar:

     -   almendra fileteada

     -   azúcar glas

Primero hacemos la crema pastelera:

En un cazo ponemos las yemas de los huevos y el azúcar, batimos hasta que mezclen bien. Añadimos la maicena y mezclamos, por último añadimos la leche y lo mezclamos también. Lo llevamos al fuego hasta que espese.  Lo retiramos del fuego y le añadimos la mantequilla, removemos bien y dejamos enfriar. 

Hacemos el bizcocho:

En un bol ponemos las claras de huevo y las batimos hasta que empiecen a espumar, vamos poniendo el azúcar en tres veces mientras batimos hasta formar un merengue fuerte. Añadimos entonces las almendras molidas y las avellanas molidas. y mezclamos despacio procurando que no se baje el merengue. Y por último añadimos la maicena y mezclamos.

La echamos en la bandeja de horno cubierta con papel de hornear y la igualamos bien.


 Lo horneamos con el horno precalentado a 180ºC, con calor arriba y abajo sin horno durante 10 minutos. Lo sacamos y dejamos enfriar. Retiramos el papel y lo cortamos por la mitad. Es decir formamos dos rectángulos iguales.

Hacemos el praliné:

Hacemos un caramelo dorado con el agua y el azúcar y añadimos las avellanas, removemos y dejamos dorar un poco más. Hasta que tome un color más fuerte.

Las volcamos sobre un papel de horno y extendemos bien. Dejamos que enfríen completamente.

Rompemos en trozos y los ponemos en una picadora, picamos durante unos minutos hasta que empiecen a soltar su aceite, añadimos en ese momento el aceite de girasol y seguimos batiendo hasta que se forme un praliné más líquido y sin grumos. Lo reservamos.

Hacemos el relleno:

En un bol ponemos los 125g de mantequilla en pomada y la batimos hasta que esté cremosa, añadimos 75g de praliné y mezclamos bien. Por último añadimos la crema pastelera y mezclamos hasta que todo esté bien incorporado. Lo reservamos.

Montamos el pastel: 

Colocamos en la bandeja una de las capas del bizcocho, rellenamos con la crema y ponemos la otra capa de bizcocho encima. Lo dejamos en el frigorífico durante 2 horas. 

Lo sacamos y espolvoreamos con azúcar glas y unas almendras fileteadas por encima. Y ya está listo para disfrutarlo.

!Es un pastel delicioso!

Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de YouTube     




La panna cotta es un postre italiano, que como ya os he dicho otras veces significa literalmente "nata cocida". Precisamente por ser el ingrediente principal la nata, y ser un producto con un sabor neutro, nos permite hacer este postre con diferentes sabores.


Es un postre que es fácil de hacer y rápido, y que gusta a todos por su suave sabor y su textura.
Hoy os dejo una panna cotta de chocolate blanco, muy suave y cremosa. 
Un postre delicioso , sobre todo para los amantes del chocolate blanco. Si os ha gustado esta receta os recomiendo la panna cotta de caramelos de café con leche o la panna cotta de chocolate con leche o cualquiera de las que tengo en el blog.

Os dejo la receta en vídeo y os invito a suscribiros a mi canal de YouTube

 
Ingredientes:
Para la panna cotta:
     - 250 ml de leche

     - 200 ml de nata liquida
     - 2 cucharadas de azúcar
     - 4 láminas de gelatina neutra (5,5 g)
     - 100g de chocolate blanco
Para el coulís de melocotón:
     -   5 cucharadas de mermelada de melocotón
     -   2 cucharadas de agua 
     -   una cucharadita de zumo de limón
   
Ponemos la gelatina en remojo en agua fría 5 minutos.

Se pone la leche, la nata, el azúcar y el chocolate al fuego lento hasta que se derrita el chocolate. 


Se añade fuera del fuego la gelatina escurrida y se mezcla bien. La ponemos en moldes  o en vasitos y se deja enfriar al menos 3-4 horas en el frigorífico.


Hacemos  el coulis de  melocotón u otra mermelada que os guste poniendo todos los ingredientes en un cuenco y la metemos en el microondas durante 1 minuto o 2, removemos bien y la colamos con un colador. 


Le ponemos una cucharada más o menos a cada vasito por encima. Los dejamos enfriar en el frigorífico hasta el momento de servirlos. Se adorna con fruta natural. Apto para celiacos.



¡Deliciosa!

Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de YouTube



Los pestiños, como la mayoría sabéis, son unos dulces típicos en festividades como la Semana santa. Los tienes con azúcar y canela o los puede hacer también con miel.

Hoy os traigo una versión SIN GLUTEN, especialmente hecha para los intolerantes al gluten o celíacos. Es difícil hacer las recetas de dulces sin gluten, pero estos pestiños quedan casi iguales a los tradicionales y las personas con esa intolerancia pueden comer este dulce tan rico y tradicional. Espero que os gusten y los hagáis en casa, veréis que buenos quedan.

También puedes ver los buñuelos de naranja sin gluten  o las rosquillas fritas sin gluten y más recetas que puedes encontrar en la categoría Celíacos de este blog.

Os dejo la receta en vídeo y os invito a suscribiros a mi canal de YouTube.

 

 Ingredientes: 

     -   250g de harina mix para pan sin gluten de cualquier marca

     -   50g de harina de arroz

     -   1 cucharadita de impulsor o levadura tipo royal

     -   1 cucharadita de anís en grano

     -   100ml de aceite de oliva

     -   2-3 pieles de limón

     -   1 cucharadita de licor de anís dulce o zumo de naranja

     -   1 huevo M

     -   100 ml de vino blanco 

     -   aceite para freír

     -   azúcar para rebozar

Freímos en el aceite las pieles de limón hasta que las cascaras empiecen a tostarse, lo retiramos del fuego y añadimos el anís en grano. y dejamos que el aceite se enfríe completamente.

En un bol, ponemos las harinas, la levadura, el aceite frío sin las pieles de limón, el vino, la cucharadita de licor de anís y el huevo un poco batido.

Amasamos bien hasta que esté todo integrado y se forme una masa que no se pegue mucho en las manos.


 Hacemos una bola y dejamos reposar 15 minutos.

Colocamos la bola de masa entre dos papeles de horno y la estiramos con el rodillo lo más fina posible, unos 2-3 milímetros.

Con un cortador redondo vamos cortando círculos del tamaño que queramos hacer los pestiños, doblamos hacia dentro los extremos pegándolos apretando un poco con los dedos, como veis en la foto,  y los colocamos en una bandeja.

En una sartén ponemos aceite de oliva o de girasol y los freímos por ambos lados hasta que estén dorados. Los sacamos, los dejamos escurrir en papel de cocina y los rebozamos en azúcar.

Una vez fríos ya están listos para disfrutar.

¡Quedan muy ricos!

Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de YouTube